me subo al 108. pienso que es muy extraño que el colectivo esté semivacío y que no me viera obligada a viajar como ganado, como siempre. saco boleto. me siento. empiezo a observar a quienes me rodean. extrañada, percibo que el más joven de los pasajeros debe haber asistido en vivo y en directo a la toma de la bastilla. por dios. digo, todo bien con la gente vieja, pero no es muy raro que uno se suba a un colectivo que está lleno de gente vieja en forma exclusiva? me sentí como en Ómnibus de Cortázar, con la diferencia de que no me miraban torcido porque no llevara flores sino porque no me veían en absoluto. o peor: quizás yo no desentonaba para nada porque es verdad que me estoy poniendo mayor.
escenario típico de pesadilla: uno desentona siempre en un lugar lleno de sujetos acechantes. hablando de pesadillas, el otro día tuve una muy el-amanecer-de-los-muertos, pero sin muertos. mi madre había comprado una especie de germen de humanoides que crecían si les dabas golpes con un palo. en serio, soñé eso. el problema era que si te olvidabas de pegarles o les pegabas demasiado, se les prendían unas luces en los ojos, y en otras partes del cuerpo. cuando esto sucedía, los entes apacibles se transformaban en bestias iracundas que querían nuestra sangre: mostraban los dientes y las fauces babeantes. eso duró hasta que tomé consciencia de que era un sueño y me desperté.
cada vez que empiezo a soñar cosas extrañas, es señal de que algo no anda bien y que debo abandonar ciertos lugares. a veces, mi vida se convierte en un ómnibus lleno de viejos en el que estoy subida preguntándome: qué hago yo acá. debo formularme esa pregunta por lo menos veinte veces por día. llego, incluso, a formularla tres o cuatro veces más en voz alta.
me bajo en plaza las heras. la pesadilla continúa pero es la habitual: hay tanta gente ridícula allí haciendo cosas extrañas que siento que el cosmos se ha restaurado. claramente, no son ellos: soy yo.
si, cuando vuelva a tomarme el colectivo, me toca nuevamente el de la excursión de gerontes, voy a hacer salto con garrocha con sus bastones para caer justo justo debajo de las ruedas.
6 comentarios
Marzo 11, 2008 a las 6:08 pm
jaja, genial, tambien sueño con cosas raras y el otro dia casualmente soñe con bichos que salian del suelo y habia q darles un palazo en la cabeza!~
Marzo 11, 2008 a las 9:08 pm
bere: mmmm nos estarán metiendo mensajes subliminales para convertirnos en máquinas de matar? o estos blogs nos están pudriendo la cabeza a velocidades inauditas?
estoy perturbada ja
bss
Marzo 13, 2008 a las 1:31 pm
El 108 es un bondi raro, antiguo…Se fundió, dejó de andar, pasó a ser 21 ¿? luego otra vez 108. las unidades son de cuando Galán usaba el tranvía, etc. Digno de una pesadilla
Marzo 13, 2008 a las 3:40 pm
Hola (no se a quien dirigirme).
Llegué desde ciega, convocado por tu nick poco usual.
Me gustó como escribís, tu humor cínico. De hecho me identifico un poco. Así que volveré y te invito a que me visites.
Sds, RF.
Marzo 13, 2008 a las 3:40 pm
si, justamente ese… el que buscas en la filcar como 108 pero aparece como 21, aunque todas las unidades digan 108
Marzo 13, 2008 a las 3:42 pm
red fish: gracias… confieso haber nadado en sus aguas, pero silenciosamente
volveré y seré comments
saludos